Opinione dettagliata di caol
El mercado navideño de la plaza Saint Sulpice rodea la fuente que decora esta plaza y cuenta con una cincuentena de casitas.
Lo primero que me llamó la atención fue la presencia de una casita proponiendo fondue de queso de Saboya, lo cual suele ser riquísimo y muy apreciable en invierno (además olía bien).
Luego noté que habían instalado una moqueta azul en el suelo y que todo venía muy bien arreglado.
Luego constaté que las casitas presentaban globalmente productos de muy buena calidad. No se trataba de los típicos detalles que uno encuentra en cualquier mercado sino de cosas más refinadas, más clásicas también, y al final pensadas para los habitantes de un barrio de buen nivel socio económico.
Me asombró la presencia de una carpa dedicada a muebles (también muy clásicos) y constaté que varias casitas proponían obras de arte.
Lo que más me impresionó fue el belén instalado por la asociación de los amigos de los belenes (hay de todo en Francia). Ocupaba una gran mesa de casi 10 metros cuadrados y presentaba una cantidad impresionante de figuritas de Provenza, rebaño, casa típica y molino incluidos.
Justo al lado la asociación parroquial de Saint Sulpice proponía compartir alguna bebida.
Seguí mi exploración y encontré la ineludible casita del vino caliente luciendo sus utensilios de cobre (fui razonable y no lo probé).
Al final, entre todos los mercadillos navideños que pude ver en París, es uno de los que más me gustaron.
No tuve la sensación de visitar un atrapa-turistas o el cutre escaparate del marketing navideño. Aprecié el ambiente agradable y sencillo, con toques tradicionales.
Así que si surge la oportunidad, entre el examen del gnomón de la iglesia Saint Sulpice y la degustación de un macarrón de Pierre Hermé, el mercadillo bien merece una visita.
Village de Noël - Place Saint Sulpice8
Valutazioni
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Accessibilità
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Da vedere/da fare
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Atmosfera
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Offerta gastronomica
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La estación de metro más cercana se halla a unos 300m.
No forma parte de los esenciales de París pero en la rúbrica "mercadillo navideño" es probablemente uno de los más auténticos.
Confieso que no miré los precios.
La oferta de comida me pareció bastante acertada.