Opinione dettagliata di caol
Hoy me paré en el mercadillo navideño que suelen instalar en la plaza de la Nación entre el bulevar Voltaire y la calle del Faubourg Saint Antoine.
Ya al mirarlo desde lejos no tenía buenas sensaciones ya que se veían demasiado rejas para mi gusto.
Al entrar en el espacio del mercado, se confirmaron las malas ondas.
Escogieron la parte de la plaza en donde se halla la salida principal del metro lo cual no es tan tonto para conseguir clientes. Pero resulta que en esta parte no sólo se hallan dos escaleras de gran tamaño sino también un quiosco de periódicos y un conjunto de cabinas telefónicas. Total tuvieron que instalar las casetas como podían alrededor de estos puntos fijos.
Entre las instalaciones temporales conté una quincena de carpas de plástico blanco y una docena de casitas de madera. Entre carpas y casitas, una moqueta roja señalaba las alamedas y un papa noel presidía encima de una casita.
Se trata obviamente de una instalación esencialmente comercial pero me quedé perpleja al examinar las mercancías expuestas : prendas y marroquinería supuestamente artesanales, jabones de marsella, joyas ordinarias, pañuelos del montón y el imprescindible vendedor de embutidos y quesos por un lado, cuando al otro lado estaba el vendedor de crepes...
Supongo que si tienes que encontrar un detalle cuando quedas con algún amigo, algo puedes encontrar. Pero basicamente, todo eso me pareció demasiado común para presentar el más mínimo interés.
Lo único que se salvó en este inventario fue una fuente con una asombrosa cara asiática pero sospecho que si me llamó la atención fue esencialmente porque llevo siglos sin visitar estas tiendas que te venden carácter en conserva para tu casa.
Así que no repitiré la experiencia.
Este mercadillo resulta basicamente sin interés.
Marché de Noël - Place de la Nation3
Valutazioni
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Accessibilità
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Da vedere/da fare
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Rapporto qualità/prezzo
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Atmosfera
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Offerta gastronomica
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Adatto per i bambini
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El mercado rodea la salida del metro.
Los precios me parecieron regulares.
No faltaba la música ni el inaguantable charlatán para alabar las casetas.
Embutidos, queso y crepes: una caseta de cada tipo.
No veo el interés ni siquiera para niños.