Opinione dettagliata di nlorenzo
nlorenzo(32)
Portugalete, Spagna98%
El castillo de Monolithos es una de las visitas que más me gustó de las excursiones que hice por mi cuenta en Rodas, y es que cuando te acercas a él ya te sorprende simplemente su ubicación al encontrarse en lo alto de una gran roca que se mantiene erigida sobresaliendo en altura frente al mar.
La accesibilidad es buena en cuanto al estado de la carretera, sin embargo, para llegar hasta allí necesitarás o bien vehículo propio, o bien coger un taxi desde el mismo centro de Rodas (donde puedes prefijar la tarifa antes de ir).
En mi caso teníamos un coche alquilado y encontrar el castillo no resultó nada difícil porque la isla no tiene demasiada complicación en cuanto a carreteras y si te compras un mapa turístico recorrerla es cosa de niños.
Antes de llegar al mismo castillo pasas por un mirador donde yo personalmente recomiendo parar, bien a la ida, o bien a la vuelta puesto que habrás de volver por el mismo lugar; pero en definitiva es obligado hacer allí una parada para disfrutar de las vistas de la roca donde se eleva el castillo con el mar al fondo.
Junto al mirador además, había algún puesto de venta ambulante de productos de la zona, y un pequeño tenderete donde se podía comprar alguna bebida, etc.
Una vez pasado el mirador, hay que seguir con el coche hasta llegar a un aparcamiento que hay justo en la base de la roca donde se encuentra construido el castillo. Aquí también había un pequeño bar o algo similar donde se podía comprar algún refresco, y es que en octubre todavía hace muchísimo calor en la isla.
Desde aquí, una vez dejamos el coche, hay que seguir un camino de piedras que se va elevando alrededor de la roca hasta llegar a la parte superior de la misma, y que es justo donde ya alcanzaremos las murallas del antiguo castillo.
La verdad es que el camino está bastante bien marcado aunque no lo aconsejo demasiado para personas con problemas de movilidad, ya que recuerdo que en algunos casos había que tener cuidado con las piedras al subir y hacer algún giro algo más complicado. Para subir con niños, siempre que les tengamos vigilados, yo no encontraría ningún problema.
Al alcanzar los muros del castillo, la subida ya se hace algo más fácil porque las piedras que hay en la parte superior son de mayor tamaño y es más cómodo pisar por ellas. Algo que sorprende es que el firme no es uniforme dentro de las murallas del castillo, sino que a pesar de la edifición de las mismas por dentro parece ser que no se molestaron demasiado en uniformizar las rocas, y solamente lo hicieron en el caso de una pequeña ermita que hay allí erigida y que tiene la típica forma de las que vemos en las postales de las islas griegas.
La ermita parecía recién pintada, y en el interior era posible encender unas velas dejando el donativo que se considerara a la voluntad. Ya entonces, y ahora de nuevo al recordarlo me surge la duda de quién se encargará y cuantas veces subirá por semana a recoger la recaudación de las velas en Monolithos.
Y desde aquí, pues lo más agradable es poder contemplar una vista de 360 grados que pasa por ver en el mar algún islote separado de la isla de Rodas, por ver el acantilado de la roca donde nos encontramos caer casi vertical hacia el fondo del valle, por distinguir a lo lejos el mirador y la carretera por la que nos hemos acercado hasta el famoso castillo; y sobre todo, pasa por disfrutar del conjunto y descansar sentados sobre una piedra tras la subida, que no se hace tampoco en cinco minutos, sino en algo más.
En Monolithos no se trata de buscar nada más que disfrutar de los restos de una edificación que en su día seguro que fue impresionante, y del entorno. Creo que para completar la visita es posible continuar por esa carretera para llegar hasta una cala, pero nosotros no fuimos porque teníamos previsto continuar hasta la Ancient Kamiros, que es una pequeñísima Pompeya en Rodas.
Monolithos Castle9
Valutazioni
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Accessibilità
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Da vedere/da fare
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Rapporto qualità/prezzo
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Architettura
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Stato
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Significato storico
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La importancia del castillo radica en los asedios que sufrió la isla, y en el esfuerzo que seguramente debieron hacer para realizar semejante construcción allí arriba.
El acceso al castillo es totalmente gratuito por formar parte de la naturaleza de la isla, y el estado es todo lo bueno que sería deseable teniendo en cuenta que ahora mismo casi se trata de un monumento natural más que de un monumento civil en sí mismo.