Opinione dettagliata di nlorenzo
nlorenzo(32)
Portugalete, Spagna99%
El domingo fue el día elegido para ir a comer a una bodega a Fuensaldaña, localidad conocida por sus numerosas bodegas y también por las cuevas que hay en los alrededores, de manera que la cosa ya de entrada prometía salir bien.
Debo decir que íbamos siguiendo una recomendación, así que no es lo mismo que aventurarse directamente en una bodega, y aparte como elemento de riesgo fuimos sin reserva propia, con lo que podíamos habernos quedado sin mesa para comer. Aún así, tuvimos suerte y parece que había una mesa allí esperándonos así que la cosa improvisando salió genial.
La accesibilidad a esta bodega es buena al encontrarse junto a otras bodegas que ejercen de restaurantes abiertos al público, y no hay problemas en localizarla con tan sólo seguir los numerosos coches que suben hasta allí, sin embargo, uno puede subir andando desde el centro de Fuensaldaña sin que suponga demasiado esfuerzo, y así evitas estar pendiente de si habrá sitio para aparcar el coche o no (hay una zona libre junto a las bodegas pero no hay aparcamientos marcados).
El local no me pareció pequeño aunque tampoco excesivamente grande, me llamó la atención que dispusiera de un piso sobre el nivel de calle y otro por debajo, que es donde nosotros comimos, y en cuanto a la decoración me pareció austero aunque no sabría muy bien calificar estilo, así que mejor que cada uno lo juzgue según las fotos que ya he subido del lugar.
La atención de los camareros me pareció bastante correcta, mostrándose simpáticos y permitiéndose recomendarnos algunos entrantes aparte de los que se encontraban en la carta. Además, no tardaron nada en montarnos la mesa para comer y no pusieron ninguna pega al hecho de que moviéramos la mesa y un banco decorativo del lugar para poder colocar una silla de bebé que llevábamos.
El tiempo de tardanza entre cada plato también me pareció correcto, de hecho, pedimos dos entrantes para compartir y nos los trajeron con el tiempo justo entre uno y otro para llevar un buen ritmo en la comida y que no tuviéramos tiempos de parada entre cada plato.
Como se puede leer en el título, la especialidad que tomamos fue un chuletón de buey a la piedra para tres personas y que desde luego fue el protagonista de la comida. Tengo que darle una nota sobresaliente a la carne, que estaba buenísima, y también a la innovadora piedra, que consistía en un aparato del que salía una llama constante con la piedra situada sobre unas patas que permitían que el calor se distribuyera por la misma.
Tengo que decir que no era la primera vez que comía a la piedra, pero sí la primera vez que veía el invento este y resulta mucho más cómodo que en el caso de las piedras que te van sustituyendo a medida que se enfrían, ya que de esta manera la fuente de calor es constante y continua.
Por último, destacaría también el postre, que no podía ser otra cosa que casero y consistía en una porción de tarta de queso con frambuesa que estaba buenísima.
En cuanto al precio pues el lugar es más que recomendable y económico, por 4 personas teniendo en cuenta dos platos entrantes para compartir, el chuletón a la piedra, una brocheta de lechazo, postres y además el vino y el agua pagamos sobre unos 90€, que yo creo que está muy bien teniendo en cuenta lo que comes y lo buenísimo que está todo.
En definitiva, la bodega de El Zurdo es un lugar totalmente recomendable para comer en Fuensaldaña a buen precio, pero mejor acordaros de reservar no vaya a ser que no tengáis tanta suerte como nosotros.
Zurdo10
Valutazioni
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Accessibilità
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Da vedere/da fare
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Rapporto qualità/prezzo
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Atmosfera
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Clienti
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Cucina
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Servizio